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El reencuentro

A pesar de que me encuentro viviendo una de las mejores etapas de mi vida… que digo una de las mejores, LA MEJOR! y de que tengo tantas cosas que decirle al mundo, tengo este espacio en el total y completo olvido, mas de tres meses y ni un triste post.

Es cierto que parte es falta de recursos (tiempo y equipo) otra parte es una especie autosensura, y es que sinceramente mi mundo gira alrededor de nuestro embarazo, y estoy seguro que todos mis ultimos post serían diciendo: “Mi bebé ya esta total mente formado”o “Es un niño!” o quizás “Resulta que siempre es una linda niña”, y pensé que podía resultar enfasoso a los que algún día visitaban este humilde blog… Pero hoy he dicho: QUE DIABLOS!!! es MI blog y ultimadamente escribo de lo que se me de la gana, así que espero que este sea una especie de reencuentro con mi blog.

Soy el mas contento de mundo, voy a tener a la niña mas preciosa del mundo y me muero de ganas por que nazca!!

El Adiós

Adios Novutek, de verdad fue un placer trabajar contigo estos 4 años, espero haberte marcado, así como tu me marcaste…

Me va a dar mucho gusto ver que logres todo lo que tienes proyectado, en ese momento, me voy a sentir mas orgulloso de lo que ya me siento por haber trabajar contigo…

Simplemente otros intereses me alejan de ti…

Muchas gracias por todo…

Hecho en Novutek

Para mi, el tema laboral es algo que no puedo dejar fuera de este espacio, y como iba a hacerlo si mas de una tercera parte del día estoy trabajando, otra tercera durmiendo, el resto, a veces atendiendo mi vida personal.

En este aspecto (el laboral) estoy tratando de asimilar el cambio que se avecina, con una decisión tomada en poco tiempo pero a mucha conciencia, y con una fecha límite muy próxima para el cambio, no dejo de pensar un montón de cosas que me han pasado en Novutek.

Y es que, aunque no fue mi primer trabajo, yo si fui de sus primeros empleados, de aquellos que con toda la ilusión dejamos el DTSI y emprendimos el viaje rumbo al éxito. Prácticamente (y disculpen por el atrevimiento), me siento un fundador, orgulloso miembro de la primera generación.

Para nada fueron tiempos fáciles, nunca lo han sido, primero por ser una empresa naciente y luego por diferentes complicaciones. Pero en aquel entonces el ánimo y la ilusión eran mayores que cualquier cosa.

Ahora no es que huya de los problemas y tampoco es que no me guste lo que hago o que no tenga suficiente amor por la camiseta. Pero desgraciada o afortunadamente llega el momento en que nos mueven otros intereses, y ahora es mi momento de velar por ellos.

Va a ser muy difícil para mi, mi último día aquí, no me alcanzarán las cajas para acomodar todos los recuerdos, vivencias y aprendizajes que me llevo de estos cuatro años de trabajo. Y aunque es algo que deseaba desde hace tiempo, la melancolía ya me empieza a invadir. Pero eso si, me voy tranquilo por que sé que siempre hice lo mejor que pude y di todo lo que tenía para cumplir con mis compromisos.

Es un paso que estoy plenamente convencido en dar y se que será para mejorar. No me queda mas que afrontarlo, aguantar la tristeza de los próximos días y decir con orgullo que yo soy ¡Hecho en Novutek!

¡Ahora somos 3!

Positivo

La mejor noticia que he recibo en mucho tiempo… ¡voy a ser papá!

El Gran Día

Esa mañana, fue simplemente una mañana diferente, un domingo que amaneció mas temprano de lo normal, y en el que el sueño no podía retomar su rumbo, el corazón latía mas rápido de lo normal, sin imaginar siquiera lo que le esperaba, definitivamente la cama no era el mejor lugar para estar en ese momento.

El día trascurrió con incertidumbre, a decir verdad, no quería dejar de pensar en eso, cada momento trataba de imaginar como sería el desenlace de la historia, esa gran historia que sabía que terminaría ese mismo día, era un desenlace que por años vi reflejado en todos y cada uno de los equipos que resultaban campeones en cualquier deporte.

Llegó la hora del partido, y sabía que en poco mas de tres horas, esto iba a explotar, no tenía oportunidad siquiera de imaginar como reaccionaría ante algo que había esperado durante toda mi vida. Ese era el gran día.

Atrás habían quedado los fracasos, las tristezas, las frustraciones, los “yamerito”, era el día en que nuestro equipo al fin sería campeón, el equipo al que en ese momento todo obregón respetaba. Un equipo que al fin habia dado al menos un motivo para hacer sentir orgullosos a todos los habitantes de su ciudad, incluyendo a aquellos que por años y años lo maldijeron y humillaron verbalmente, todo ese sentimiento había dado un giro de 180°.

El partido trascurrió con el suspenso esperado. Pero llegó el momento, el momento en que el jugador mas representativo y reconocido del equipo por años, conectó el batazo mas importante en su trayectoria con el equipo, e hizo vibrar a toda la ciudad. Al fin teníamos la ventaja en el juego del campeonato.

A todos nuestros cronistas se les llenaba la boca al decir “Los Yaquis de Cd. Obregón a tres outs del campeonato”, y a decir verdad a mi se me llenaba de orgullo el corazón y de lágrimas los ojos al escucharlo.

Todo fue tal y como debía, fieles a sus costumbres mi equipo dejó al rival en cero en el partido decisivo de la final no sin antes agregar la correspondiente dosis de suspenso en la novena entrada, pero el momento glorioso se vivió tras el último strike, terminando el partido con un ponche tal y como debía ser. No me avergüenza decir que las lágrimas se desbordaron y el corazón se me salía del pecho. Las voces quebradas por el llanto de los cronistas oficiales se hacían presentes al exclamar “¡Los Yaquis son Campeones de la Liga Mexicana del Pacifico!”

El celular empezó a sonar y sonar, para felicitarme,  ya nadie podía quitarnos el campeonato. Todo había terminado, el final de temporada que siempre había soñado llegó, dejando atrás 18 finales de temporada de tristeza.

La calle estaba simplemente intransitable, las calles no fueron calles, el carnaval se vino junto con el campeonato a esta ciudad. No hubo nececidad de que nuestra cervecería nos pusiera barriles de cerveza en cada esquina para festejar, nosotros acabamos con los expendios.

De ahí en adelante, todo fue felicidad, un recibimiento de campeones tal y como se lo merecían. Los verdaderos aficionados sabíamos que lo que seguía, es extra, que ya somos los actuales campeones, y que si adelante no se hacía buen papel, ni modo, nadie hubiera hecho mejor papel que nosotros, simplemente por que fuimos superiores a todos durante la temporada.

De haber sabido lo que se siente ser campeón, habría vendido mi alma al diablo hace mas de 15 años.

Por mi parte, solo puedo decir una cosa: ¡Ya puedo morir en paz! ¡Gracias Yaquis!