Bolo! Bolo!
El sábado nos tocó (a mi y a la lore) ser padrinos juntos por primera vez. Fue un bautizo
Entre detener a la niña para que le echen el agua, y las quemaduras con la cera de la vela en la misa; Un festejo con música en vivo, muchos cuartitos pacifico y el respectivo “bolo” en un local; Y mas música en vivo y palomazos en casa de los nuevos compadres con mas cuartitos pacifico fue una experiencia muy curada, y alcoholizada.