Archive for July, 2007
Mi primera vez
Parece que fue ayer, cuando una tarde de octubre de 1990 un amigo de la escuela me dijo: el viernes va a estar el pollo de San Diego en el beis, ¿vas a ir?… A lo que de inmediato respondÃ: ¿el pollo que? ¿Donde?. Después de la explicación de rigor, fui el más alborotado en querer ir al beis ese famoso viernes, le pedà a mi papá que me llevara, y por supuesto él accedió.
Me acuerdo clarito, cuando a las 7:10, yo estaba esperando en la sala de la casa con el guante (de plástico) en la mano, listo para irme, cuando llega mi papá y me dice: “que? A donde llevas ese guante?†y obviamente que yo con toda la ilusión le contesté: “pues vamos al béisbol, a lo mejor agarro una pelota†(cuando realmente no sabÃa ni cachar bien)… Mi papá volteó a ver a mamá y con cara de ternura me dijeron: “no es necesario que lo lleves, vámonos asÃâ€â€¦ Fue asà como emprendà mi primer viaje al TOG.
Es indescriptible la sensación que tuve al subir por primera vez la rampa del lado de la primera base, y que conforme se acababa la rampa empezaban a verse unos numeritos amarillos en el fondo de jardÃn derecho… después de eso, un verde fuerte, precioso… inmenso. Para mi era lo máximo, siendo de noche ver claramente la pelota cuando los jugadores “calentabanâ€
Mi primer lugar en el estadio no lo recuerdo con exactitud, pero de lo que estoy seguro es de que era la sección 2 de central numero. Cuanta razón tenÃa mi padre al decirme que no llevara mi guante, ya que los Dioses del estadio me protegerÃan desde ese entonces hasta la actualidad, con una gran maya tejida.
El partido estaba por iniciar y el instante en que Cecilio Ruiz hacia sus tiros de calentamiento, fue un momento mágico, veÃa las candilejas, los numeritos amarillos (donde después sabrÃa que se marcaban las carreras de cada equipo) y sentÃa que estaba por ver un partido de “grandes†como los que veÃa en televisión, pero esta vez serÃa en persona.
Sin haber visto, que digo visto, escuchado, leÃdo o enterado siquiera de algún partido de unos tales YAQUIS, en ese momento nació el amor por ellos, que en aquel entonces vestÃan de blanco con letras naranjas y vivos cafés.
DirÃa mentiras si les dijera cual fue el resultado del partido, lo que si sé, es que ganamos, y lo hicimos frente a unos mayos, con un estadio lleno al 100%, y en donde el principal protagonista no fue una botarga amarilla haciendo ridiculeces. Sino una armonÃa entre el equipo y las más de 8 mil personas que habÃamos presentes. ArmonÃa que espero nunca termine…